La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras ha culminado la restauración y enriquecimiento de una de sus insignias más importantes: su estandarte corporativo. La intervención ha sido realizada por el hermano de la corporación José Antonio Grande de León, dando cumplimiento al acuerdo aprobado por el Cabildo General de Hermanos el pasado mes de enero.
Los trabajos han comprendido la restauración de la pieza, su pasado a nuevo terciopelo negro y el enriquecimiento del remate y la faldilla, manteniendo el carácter y la personalidad de la obra original. La actuación ha buscado conservar el legado recibido del taller de José Guillermo Carrasquilla, incorporando al mismo tiempo nuevos elementos ornamentales.
Una insignia con más de ocho décadas de historia
El estandarte corporativo fue realizado por José Guillermo Carrasquilla Perea en 1941, un año especialmente significativo para la corporación al coincidir con la primera estación de penitencia de Jesús Despojado. La pieza forma, por tanto, parte del patrimonio histórico de la Hermandad desde hace más de ochenta años.
La insignia ya había sido enriquecida anteriormente por José Antonio Grande de León en 2004. La intervención acometida ahora supone una nueva actuación sobre una pieza que ha acompañado a la Hermandad durante buena parte de su historia procesional.
Tradición y bordado en oro sevillano
El nuevo diseño de Grande de León mantiene como referencia la línea estética decimonónica de la Hermandad, buscando que los elementos incorporados se integren con la obra original de Carrasquilla.
Para su ejecución se han empleado técnicas tradicionales del bordado en oro sevillano y materiales de primera calidad, siguiendo una intervención que combina conservación y enriquecimiento patrimonial.
De esta manera, la Hermandad no solo recupera el estado de conservación de una de sus insignias principales, sino que también refuerza su presencia estética dentro del cortejo procesional, sin renunciar a las referencias históricas que definen su patrimonio.
Una pieza que mira ya a la Semana Santa de 2027
La intervención del estandarte se enmarca en la apuesta de la Hermandad de Jesús Despojado por conservar y poner en valor su patrimonio histórico. Según la documentación patrimonial disponible, la corporación prevé su estreno durante el triduo de María Santísima de los Dolores y Misericordia de 2026, mientras que su utilización está prevista para la Semana Santa de 2027.
El resultado supone así un nuevo capítulo en la historia de una insignia que nació en 1941 y que, más de ocho décadas después, continúa evolucionando sin perder la huella del taller de Carrasquilla.
Fotografías: Hermandad de Jesús Despojado.

