El mundo de la cultura y de las cofradías sevillanas está de luto tras conocerse el fallecimiento del pintor y diseñador gráfico Manolo Cuervo, una de las figuras más influyentes del arte contemporáneo sevillano y un creador que supo acercar el lenguaje del arte moderno al universo de la Semana Santa. El artista ha fallecido a los 70 años después de una larga enfermedad, dejando un legado artístico que forma parte ya de la memoria visual de Sevilla.
Nacido en Isla Cristina en 1955 y afincado en Sevilla desde su infancia, Manuel Cuervo de la Rosa desarrolló una extensa trayectoria marcada por el color, el expresionismo abstracto y una particular visión del arte pop, convirtiéndose en uno de los nombres más reconocibles de la creación artística andaluza de las últimas décadas.
Su vinculación con la Semana Santa fue especialmente intensa. Su firma quedó unida para siempre a obras tan recordadas como el cartel de la Hermandad de la Macarena de 2019, el cartel de la Semana Santa de Sevilla de 2022, el del II Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular y numerosas creaciones dedicadas al patrimonio devocional de la ciudad.
Entre sus trabajos más celebrados destacan las pinturas dedicadas al Santísimo Cristo de la Expiración, el Cachorro de Triana, y a María Santísima de la Esperanza Macarena, dos de las grandes devociones de Sevilla que encontraron en el artista una interpretación novedosa, llena de fuerza cromática y simbolismo. Sus obras consiguieron trasladar el sentimiento cofrade a un lenguaje contemporáneo sin perder un ápice de emoción ni de profundidad espiritual.
Las muestras de pesar se han sucedido desde que se conoció la noticia de su fallecimiento. Instituciones, hermandades, artistas y numerosas personalidades del ámbito cultural han destacado la importancia de un creador que transformó la estética de la cartelería sevillana y contribuyó decisivamente a renovar la imagen gráfica de la ciudad. La propia Hermandad de la Macarena ha lamentado públicamente la pérdida del artista, recordando su estrecha vinculación con la corporación de San Gil.
Con la muerte de Manolo Cuervo se marcha uno de los grandes nombres del arte sevillano contemporáneo, pero permanece una obra inmensa que seguirá hablando de Sevilla, de sus cofradías y de la capacidad del arte para emocionar y trascender generaciones.
