El Teatro de la Maestranza volvió a convertirse este mediodía en el gran templo de la palabra cofrade con la celebración del Pregón de la Semana Santa de Sevilla 2026, una cita que congregó a autoridades, representantes del mundo cofrade y a un auditorio entregado desde los primeros compases.
La jornada se abría con la intervención de la Banda Sinfónica Municipal de Sevilla, que bajo la dirección de Francisco Javier Gutiérrez interpretó la marcha La Misión de la Esperanza, pieza elegida por el pregonero para iniciar un acto que, desde sus primeros instantes, dejó entrever el carácter profundamente devocional que marcaría el discurso.
Minutos antes del inicio, el patio de butacas del coliseo sevillano presentaba un lleno absoluto. El ambiente era el propio de las grandes ocasiones, con la presencia de autoridades civiles y religiosas y de numerosos representantes de hermandades de toda la ciudad.
Un pregón que comenzó mirando a Triana
Tras la presentación realizada por el delegado de Fiestas Mayores, Manuel Alés, y los sones inconfundibles de Amarguras, José Antonio Rodríguez Benítez tomó la palabra con visible emoción. Desde los primeros versos quedó clara la impronta personal del pregonero, que quiso iniciar su intervención de la mano de una de sus devociones más íntimas: la Esperanza de Triana.
El evocador recuerdo de la misión evangelizadora protagonizada por la dolorosa trianera el pasado año sirvió como arranque de un pregón que alternó emoción, cercanía y un lenguaje profundamente popular. Sevilla fue presentada como destinataria de una declaración de amor sincera, construida con imágenes cotidianas y referencias muy reconocibles para los cofrades.
Un recorrido por la Sevilla cofrade actual
Uno de los aspectos más celebrados del discurso fue la mirada del pregonero a la realidad cofrade más reciente. Rodríguez supo integrar acontecimientos recientes que han marcado la memoria colectiva de la ciudad, como la presencia del Cristo del Cachorro en Roma, la intervención sobre la Esperanza Macarena o la peregrinación de la Virgen de Montserrat.
Especialmente emotivo resultó el pasaje dedicado a la ausencia temporal de la Macarena durante su restauración, evocando el vacío que sintió la ciudad durante aquellos meses y el anhelo compartido por volver a contemplar su mirada.
También tuvo un lugar destacado el recuerdo a la histórica salida extraordinaria del Cachorro en la capital italiana, episodio que el pregonero describió como un momento de orgullo colectivo para Sevilla y sus hermandades.
Las hermandades de vísperas, protagonistas del anuncio
Rodríguez quiso otorgar un protagonismo especial a las hermandades de vísperas, a las que reconoció como parte esencial del latido cofrade de los barrios. Sus palabras subrayaron la importancia de estas corporaciones como antesala indispensable de la Semana Santa, reconociendo su crecimiento y su arraigo en la vida cotidiana de la ciudad.
Este reconocimiento fue acogido con especial agrado por el público, que respondió con una prolongada ovación.
El Señor de Sevilla, momento cumbre del pregón
Uno de los instantes más intensos de la mañana llegó con la evocación al Gran Poder, a quien el pregonero dedicó un pasaje cargado de sentimiento y simbolismo. La referencia a los miles de hermanos que cada viernes acuden a San Lorenzo sirvió para describir una devoción que trasciende generaciones y que define buena parte del alma de Sevilla.
En ese mismo bloque, Rodríguez recordó también a la Virgen del Dulce Nombre, sumando nuevas referencias devocionales que conectaron con la sensibilidad del auditorio.
Un final que volvió a sus raíces
El tramo final del pregón recuperó el hilo conductor con el que había comenzado: la devoción trianera. El pregonero volvió su mirada hacia el Cristo de las Tres Caídas y la Esperanza de Triana, cerrando así un recorrido circular que recorrió la ciudad desde sus barrios hasta el corazón mismo de sus devociones.
El discurso concluyó entre una larga ovación del público, que despidió en pie al pregonero tras una intervención que combinó tradición, actualidad y un marcado carácter popular.
Sevilla ya sueña con su Semana Santa
Con el eco de los aplausos aún resonando en el Teatro de la Maestranza, Sevilla inicia la cuenta atrás definitiva hacia sus días grandes. El pregón de José Antonio Rodríguez ha dejado en el ambiente el aroma inconfundible de la Semana Santa que se aproxima, encendiendo en los corazones de los sevillanos ese sueño compartido que cada año vuelve a repetirse.
La ciudad, ya plenamente entregada a la espera, encara ahora la recta final hacia una nueva Semana Santa que, en apenas unos días, volverá a transformar sus calles en escenario de fe, tradición y emoción.
Fotografía: Alejandro del Castillo Perujo | Consejo de Cofradías y Hermandades de Sevilla
