La Archidiócesis de Sevilla ha respondido con entusiasmo y profunda implicación a la convocatoria del Año Jubilar 2025, proclamado por el papa Francisco bajo el lema Spes non confundit (La esperanza no defrauda). Así lo expresó el Santo Padre en la bula de convocación del jubileo ordinario, publicada el 9 de mayo de 2024, en la que invitaba a los fieles a vivir este tiempo como un encuentro personal y vivo con Jesucristo, “puerta de salvación”.
El arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, animó a los diocesanos a vivir “profundamente este año santo para toda la catolicidad”. El rito de apertura del Año Jubilar en la Archidiócesis tuvo lugar el pasado 29 de diciembre, iniciándose en la Parroquia del Sagrario y continuando con una procesión por el Patio de los Naranjos, accediendo a la Catedral por la puerta de la Asunción hasta el Altar Mayor, donde se celebró la solemne Eucaristía.
Durante su homilía, monseñor Saiz Meneses definió el Año Jubilar como “un tiempo de gracia, especialmente propicio, en el que Dios nos concede todos sus bienes para nuestra renovación interior”. Subrayó además su dimensión penitencial y de conversión, tanto personal como comunitaria y social, invitando a los fieles a recomponer relaciones, profundizar en el sentido de la vida cristiana y adoptar un nuevo estilo de vida conforme a los valores del Evangelio.
A lo largo de los 365 días del Año Jubilar, se han desarrollado cerca de medio centenar de celebraciones jubilares organizadas por delegaciones diocesanas, movimientos, asociaciones, parroquias, centros educativos e instituciones eclesiales. Para coordinar estas iniciativas, el arzobispo designó al sacerdote Manuel Soria, delegado diocesano de Peregrinaciones, como responsable de las celebraciones jubilares en la Archidiócesis.
Asimismo, monseñor Saiz firmó el decreto por el que se establecieron once templos jubilares en la diócesis de Sevilla, lugares sagrados en los que los fieles han podido lucrar la indulgencia plenaria. Estos templos han acogido a cientos de peregrinos que han acudido de manera individual, en familia o acompañados por distintos movimientos eclesiales.
Entre estos espacios, destaca la Catedral de Sevilla como templo metropolitano. Según señala el sacerdote Marcelino Manzano, delegado de Medios de Comunicación del Cabildo Catedral, solo atendiendo a las celebraciones y encuentros jubilares, así como a las misas y catequesis, se estima una participación cercana a los 25.000 peregrinos. Una cifra que se eleva a más de dos millones de personas si se tienen en cuenta todos los fieles y visitantes que han pasado por la Catedral a lo largo del año para participar en celebraciones, momentos de oración o visitas al templo.
Fuente y Fotografías: Archidiócesis de Sevilla.


