La Hermandad de la Macarena conmemora el centenario del primer Besamanos de María Santísima de la Esperanza en la Parroquia de San Gil Abad con un acontecimiento de profundo calado devocional, histórico y patrimonial, acompañado de un notable despliegue comunicativo a través de su canal oficial de YouTube.
Con motivo de esta efeméride, que se celebra del 18 al 21 de diciembre, el equipo de comunicación de la Hermandad ha diseñado una programación especial que permitirá a hermanos y devotos, tanto de Sevilla como de fuera de ella, seguir en directo y sin interrupciones todos los cultos y momentos significativos de estas jornadas históricas.
La programación dará comienzo el jueves 18 de diciembre a las 06:45 horas con un programa especial en directo que mostrará la apertura de las puertas de San Gil Abad para el inicio del Besamanos en el turno reservado a los hermanos. Desde ese momento y durante los cuatro días, entre las 09:00 y las 21:00 horas, se ofrecerá una señal en directo, realizada e ininterrumpida, del solemne Besamanos en honor a María Santísima de la Esperanza.
Asimismo, la Televisión de la Macarena retransmitirá íntegramente la Función Solemne del jueves a las 20:00 horas, las misas del viernes y sábado a las 19:30 horas, así como la Eucaristía del domingo de clausura, que tendrá lugar a las 20:00 horas. Como colofón, en la tarde del 21 de diciembre se emitirá un programa especial presentado por Moisés Ruz, con entrevistas, reportajes e imágenes inéditas que recogerán todo lo vivido durante estas señaladas jornadas en San Gil Abad. Toda la programación podrá seguirse a través del canal oficial de YouTube de la Hermandad de la Macarena.
Este regreso a San Gil Abad adquiere una especial relevancia al cumplirse cien años del multitudinario y primitivo Besamanos celebrado los días 18 y 19 de diciembre de 1925, una de las efemérides más significativas en la historia de la corporación. Aquel acontecimiento congregó a miles de fieles en el templo parroquial, hasta el punto de que las crónicas de la época relatan cómo, a partir de las 20:00 horas, hubo de ordenarse el cierre de las puertas ante la avalancha de devotos, que superó las diez mil personas, con grupos llegados incluso a pie desde localidades como San Juan de Aznalfarache.
Con motivo del centenario, la Hermandad ha desarrollado un riguroso y minucioso trabajo de documentación histórica que ha permitido reinterpretar el altar efímero de 1925, emulando la disposición original de los elementos que conformaban aquel majestuoso aparato de cultos. Para ello, se han empleado piezas propias de la corporación, así como generosas cesiones de otras hermandades, logrando recrear fielmente la atmósfera de aquel histórico Besamanos.
El conjunto se presenta enmarcado por un rico cortinaje y más de cuarenta puntos de luz, configurando un espacio de gran solemnidad en torno a la Santísima Virgen de la Esperanza. Desde el punto de vista litúrgico, y en el contexto de la celebración de la Expectación de la Santísima Virgen, el altar transmite un mensaje profundamente teológico: la presentación de Jesucristo muerto en la Cruz bajo un gran dosel que evoca a María como tabernáculo del cuerpo vivo de Cristo, entregado para la salvación de la humanidad.
Para esta ocasión extraordinaria, la Hermandad ha querido también reproducir el atavío que la Virgen lució durante su estancia en San Gil en 1925. En aquella fecha, Juan Manuel Rodríguez Ojeda se encontraba apartado de las labores de prioste y vestidor, siendo José Castro el responsable del atavío de la imagen. No obstante, esta recreación rinde un merecido homenaje a la figura de Rodríguez Ojeda y a su decisiva aportación a la estética y la iconografía de la Virgen de la Esperanza.
Heredero de la tradición de Antonio del Canto y Teresa del Castillo, Juan Manuel Rodríguez Ojeda revolucionó la imagen de la Esperanza mediante la búsqueda de la naturalidad y la expresividad, consolidando una iconografía que trascendió fronteras: el manto verde, la saya blanca y los tocados asimétricos y airosos que marcaron una época en el arte sacro sevillano.
Con este espíritu evocador, la Santísima Virgen de la Esperanza se presenta ataviada con el histórico manto camaronero, obra de Rodríguez Ojeda, que celebra su 125.º aniversario, acompañado por la conocida saya del arco, confeccionada por Sucesores de Elena Caro en el año 2000, y la réplica de la toca de los rombos, realizada por Francisco Carrera Iglesias en 2008.
La Hermandad de la Macarena invita a todos los hermanos y devotos a participar en este piadoso Besamanos y a reencontrarse con una estampa histórica que conecta con las raíces y la memoria viva de la corporación, ofreciendo una oportunidad única para contemplar a María Santísima de la Esperanza tal y como la soñaron generaciones pasadas, en un marco que evoca la grandeza de la tradición y la belleza de su legado.
Las primeras declaraciones de Fernández Cabezuelo estuvieron marcadas por la satisfacción y el reconocimiento al intenso trabajo desarrollado por el equipo de priostía, destacando especialmente la delicadeza, el respeto y el profundo amor a la Santísima Virgen puestos de manifiesto por el nuevo vestidor. Asimismo, el Hermano Mayor expresó su emoción y admiración por ver hecho realidad uno de los compromisos que asumió como candidato: la celebración del Besamanos en la Parroquia de San Gil, un escenario cargado de memoria, historia y sentido devocional para la Hermandad.
Fotografías: Emilio Sáenz









